martes, 5 de marzo de 2019

Ambato / Cruz Ordóñez, se cortó la coleta.04/03.

Ambato (Ecuador), lunes 4 de marzo de 2019.

Toros de Mirafuente y Vista Hermosa, deslucidos en general a excepción del sobrero de regalo (7º).

Rej. Óscar Borjas, vuelta al ruedo y oreja;
Sebastián Castella, palmas, silencio y oreja en el sobrero de regalo;
Mariano Cruz Ordóñez, palmas y vuelta al ruedo.

A la muerte del sexto toro, Cruz Ordóñez le pidió a su padre que le cortara la coleta, poniendo fin a su carrera de modo sorprendente.

Este fue el orden de lidia:
1: No. 159, marginado, 432 kilos, castaño.
2: No. 162, geniesillo, 470 kilos, negro
3: No. 164, esmerado, 452 kilos, negro
4: No. 290, distraído, 435 kilos, negro.
5: No. 296, registrado, 467 kilos, negro.
6: No. 294, distraído, 451 kilos, negro

Sobreros;
1: No. 167, geniesillo, 451 kilos, negro de Vistahermosa
2: No. 293, luctuoso, 440 kilos, castaño de Mirafuente

A continuación la crónica de Gonzalo Ruiz Alvarez…..



La historia de la segunda corrida que cerró la Feria de Ambato 2019 estuvo atravesada de una emoción contenida por el repentino gesto de Mariano Cruz Ordóñez de cortarse la coleta.

Al finalizar la lidia del quinto toro de la tarde, en la que el torero se había empeñado en arrancar con tirabuzón las deslucida embestidas de la res, el diestro pidió a su padre, el también matador de toros en retiro Mariano Cruz Arellano, que le corte la coleta.

El público acompañó al torero ecuatoriano, que tomó tan sorpresiva resolución, en una calurosa vuelta al ruedo de reconocimiento a toda su trayectoria. El punto nuclear de su carrera llegó en la Feria de Quito, el 30 de noviembre de 2000 cuando Enrique Ponce le cedió los trastos para la lidia del toro ‘Estanquero’ de Mirafuente, en presencia de Víctor Puerto. Mucha agua corrió bajo el puente desde aquel entonces y a Cruz Ordóñez se lo recordará por la impronta de su arte.

En la tarde del pasado lunes se lidió un encierro de los hierros de Mirafuente y Vistahermosa, de muy mal juego. Dos fueron pitados en el arrastre. Un séptimo ejemplar de paupérrima presencia y que no estaba reseñado fue el material para que Castella corte la única oreja de peso de la tarde.

Óscar Borjas, rejoneador que debutaba en Ecuador, mostró sus condiciones como jinete y adaptación a las hermosas cabalgaduras que lucieron bellas estampas del hierro de Mirafuente. Con algunos pasajes de buen hacer tuvo otros de desaciertos y terminó dando una vuelta al redondel por su cuenta en el primero.

Con el segundo volvió a hacer gala de levadas y dominio de las riendas y hasta colocó un par al violín, sin sostener las riendas y otros palos fallidos que terminaron en el suelo. Algunos quiebros lucidos y otros de tiempo adelantado. Mató mal, no solamente por la defectuosa pero certera colocación del acero, sino por entrar por detrás del toro a sorprenderlo. Y sorprendió al público que pidió con mucha fuerza y consiguió una oreja para el jinete de Burgos quien paseó una larga e histriónica vuelta al anillo.

Sebastián Castella tuvo pocas opciones con su pésimo lote. Aun así se lució con la capa y la muleta y terminó arrancando en tablas varios pases de temple y calidad en un trasteo tan insistente como poco correspondido por el manso que buscaba la huida, corrido en quinto lugar.

Con el ejemplar de regalo, pese a su paupérrima presencia, hizo una labor muy completa de capa y muleta con suaves lances, colorido quite y excelentes muletazos en la que el público conectó y aplaudió con entusiasmo para llevarse el torero francés una oreja en reconocimiento a su labor.

Mariano Cruz Ordóñez mostró la esencia de su arte en el manejo del toreo de capa y regaló un manojo de verónicas de lo más torero de toda la tarde. También tuvo un lote sin opciones pero insistió en el toreo de muleta especialmente con mejores apuntes por la izquierda con algunos pasajes estimables y uno que otro enganchón. El toro no humillaba. Pero en el sexto hizo lo mejor de su labor. Mal con la espada. Todo terminó con su abrupta decisión de irse de los toros. La vuelta fue de palmas clamorosas y abrazos con sus compañeros de oficio.

ADAME Y SAMPER SE REPARTIERON TROFEOS

Al finalizar el segundo festejo, se procedió a la premiación. Luis David Adame se llevó dos trofeos e igual premio, Álvaro Samper.

Para el mexicano Adame fue el trofeo Virgen de la Merced entregado por la empresa Citotusa. También recibió el premio al Mejor toreo de Capa de la familia Barona.

El ecuatoriano Álvaro Samper fue premiado por el cabildo de Ambato como triunfador con la Feria con la estatuilla de la Virgen de La Merced. La Peña Germán Barona le galardonó por la mejor faena.

Despistado de Mirafuente fue elegido como el toro más bravo y el mejor par de banderillas de la Feria fue para Renato Ramos.
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