viernes, 30 de diciembre de 2011

A seguir blindando la Dinastía de San Blas y en pro de la nueva torería...

Chistrian Valencia en el exigente regimiento de los nuevos valores toreros

El hijo de Bernardo dispuesto a seguir en la batalla por el grado mayor en Tauromaquia
*YA, antes de separarnos hace años, no sin nostalgia, de una buena parte de la vida de la Escuela Taurina Municipal de Valencia por razones apegadas estrictamente al quehacer profesional, una pléyade de muchachos despuntaban con muy buenas maneras, no sin antes ver doctorarse a Eduardo Valenzuela en el ruedo de su misma tierra.
Otro sí, con adelantos palpables, el de Manolo Muñoz, que sin detener sus pasos actuó, como Eduardo, en la mayoría de los festejos, que, desde luego, no fueron pocos durante los años de su intensa actividad, eso, sin incluir, los tentaderos en las distintas casas ganaderas del país.
Otro sí para Oswaldo León marcado en finos detalles como el arrojo y la afición de Pérez Conde, ellos, con la satisfacción y el honor que debe imperar, desde chico siempre le manifestaron su agradecimiento a la escuela, asi como, como el volcánico Hernández y la chispita inquita de Pepe González, entre otros.
El maestro, matador de toros Ramón Álvarez, El Porteño, dio instrucciones, mientras, que la parte académica, paralelamente, conducía el resto del cuerpo taurinamente hablando.*Sánchez Valencia, sin estar en el rol, sin mezquindad alguna, se le dio más de un novillo, a puerta cerrada, hasta su doctorado en la Monumental.

*La Escuela, acota la crónica en son histórico, fue trasladada, un buen tiempo antes, por unos cuantos aficionados, soñadores, amigos leales, desde el lar de don José Joaquín Cruces, La Lapa, y, no, por aquellos sempiternos personajes de marras, oscuros, hartos desmemoriados en deudas, desagradecidos irreductibles, quienes iban a cada rato al Patio de Caballos de la plaza a pedir oportunidades pensando que éramos gestores de cupos feriales.
Bien, la tónica, ha de cambiar en estos nuevos tiempos la cual presentaría nueva faceta como misión.

AHORA VIENE CHISTRIAN VALENCIA A BLINDAR UNA DINASTÍA

*HIJO del malogrado Bernardo y de Yajaira. Fue una ficha destacada de la escuela hasta el término de verse colgado en casi todos los programas oficiales. Fuerte de carácter, aunque lo sabe bien disimular. Chistrian, al paso del buen calendario, se dio el lujo de vestirse de luces, todavía con aridez de conocimientos en el oficio que se debe poseer en una de las novilladas de feria registrando una aceptable actuación.
Se fue con su padre a cuantos cosos y tardes pudo echar manta rubricando conocimientos, recursos, técnicas bajo el fuete indoblegable y acerado de Bernardo para hacerle comprender al chaval cómo debían hacerse las cosas..valor y arrojo le pedía sin miramientos ni dobleces... amor propio y a no dejarse ganar la pelea por nadie. Iba, Chistrian, acumulando y asimilando, buscando la madurez que se obtiene en la cara del toro, no en otra parte, no, ni desde otras miserias rotas...

*Luego, marcha a España y entre los escollos propios de esta carrera fue y va labrando caminos, cortos, rectos, semicurvos...deviniendo triunfos importantes en una profesión donde todos van contra todos, como hambrientos perros de presa, como misiles de guerras declaradas para que no se metan con su pan, ah, y si te pueden sacar de un sólo monterazo de un cartel, no lo duden, distinguidos aficionados, que lo hacen sin sentimientos ni honorabilidades de por medio.
Bien, allí va otro Valencia, Chistrian, con aires sanblasinos, con personalidad y ganas de convertirse, hacerse un matador de toros de categoría y con TORERIA, no lo olvides jamás, con TORERÍA, y que nunca la eches al descuido. Chistrian Valencia, bien puede ser para Venezuela y para el mundo, si persiste y pervive en el molde de la Disciplina, en el terronero de las leguas nada generosas, y en el tapiz que tiene que pisar pero, antes, hay y debe hacer lo que está haciendo, partirte el pecho, pasar trabajo, penas y acechanzas, latigazos en el estómago y risas de luces y de miedo....y si algo más amrgo aparece que no se note, muchacho, que no se note...y, no apartes de la mente que ser hijo de Bernardo representa y obliga una doble tarea, ser distinto y ser igual o mayor en Valor. Vale.

*HACE faltan más toreros valencianos y si son Valencia, vaya, mejor, para que se conviertan en un muro de respeto, eso sí, respeto muy bien ganado no adulado...SUERTE TORERO.

César Dao Colina
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