domingo, 18 de diciembre de 2011

Gabriel Vivas en su debut en traje de luces, triunfo en la ultima novillada de la escuela de Merida

El joven novillero Gabriel Vivas, representante de la escuela taurina de Tovar, se convirtió en el triunfador de la cuarta y última novillada sin picadores, que por la presente temporada organizó la escuela taurina “Humberto Álvarez”, festejo condicionado por el deslucido y complicado juego de los erales de Campo Pequeño.
Carlos Sulbarán, uno de los alumnos más aventajados de la promoción solo pudo mostrar su oficio y disposición ante el manso, deslucido y berreón eral que abrió el festejo, al que recibió con cumplidoras verónicas. Banderilleó con voluntad en unión de Francisco “Chico” Paredes y demostró soltura con la muleta, a pesar de que su antagonista estuvo casi toda la faena aconchado en tablas. Valiente y decidido, el joven novillero se arrimó de lo lindo, apabullando al deslucido astado al que estoqueó mal, perdiendo un mayor reconocimiento.
José Antonio Salas lanceó con disposición al segundo, sin duda el peor del encierro, por orientado y bronco. El novillo no permitió al torero ni llegar a colocarse, pues arreaba directo al pecho. A éste no le daba un muletazo ni el que asó la manteca. Salas bastante hizo con pasaportarlo.
Con alegría y valor saludó Francisco “Chico” Paredes al tercero, al que recibió con una vibrante larga cambiada de rodillas y emocionantes verónicas. Ligó Paredes tres buenos derechazos, largos y templados, pero tras sufrir un achuchón se acabó el carbón, pues el novillo se orientó de tal manera que fue imposible volver a darle un solo pase. Lógicamente Paredes lo intentó sin poder resolver semejante crucigrama.
Mal lo pasó David Osorio ante un ejemplar al que tras recibir con una larga cambiada de rodillas le atacó al pecho con fuerza y malas ideas. Osorio lo intentó por todas las vías posibles, buscando dentro de su aun escaso oficio toques, alturas y colocación, pero ni por esas, era una misión imposible ante el “regalito” que recibió en el sorteo matutino. Tras estocada y certero descabello saludó una cariñosa ovación.
Se presentó vestido de luces Jesús Guevara, lidiando un eral con movilidad y raza. Toreó con el capote el joven debutante con buenas maneras, destacando algún lance por el pitón izquierdo. Voluntarioso y decidido, demostró muchas ganas y buen trazo en momentos aislados, a pesar de sufrir varias y fuertes volteretas que sin duda lo descentraron un poco, pues al enganchar al novillo el joven diestro le perdía pasos y quedaba descolocado. Tras un bajonazo que hizo guardia, falló repetidamente con el descabello hasta escuchar los tres avisos. Hay que darle un margen de confianza pues apenas inicia el duro camino.
Cerró plaza Gabriel Vivas de la escuela de Tovar y dejó muy grata impresión. Ya se vio su clase en hondas verónicas, llenas de temple y buen gusto ante el sexto, al que toreó con buenas maneras, en varias series con gusto, temple y estética. Dejó entre otros detalles un soberbio trincherazo que fue un cartel de toros. Detalles y destellos de Vivas, que tras una estocada trasera cortó una oreja, lo cual le permitió lidiar al séptimo, destinado al triunfador del festejo. Con éste, chico y algo más complicado, se mostró enterado y centrado el tovareño, que sin llegar a las cotas alcanzadas en el novillo anterior dejó claro que con mayor cuajo y rodaje puede ser un torero a tener en cuenta. Con la mano izquierda dejó estupendos muletazos, llenos de sabor y clase, pero entre la oscuridad de la noche, el frio y el fallo con el descabello no redondeó. Sin embargo deja abierta la puerta a futuras comparecencias.
La escuela taurina “Humberto Álvarez” cierra así una temporada estupenda en la cual han destacado varios de sus alumnos, logrando el reconocimiento de aficionados y profesionales, y lo más importante, proyectándose como un gran centro de formación taurina para las venideras temporadas.
FICHA DE LA NOVILLADA
Plaza de toros de Mérida, Domingo 18 de diciembre.
Cuarta novillada sin picadores de la Escuela Taurina “Humberto Álvarez”. Unas 400 personas en tarde nublada y fría.
Siete erales de Campo Pequeño, chicos en su mayoría, complicados, broncos y orientados, salvo los encastados quinto y sexto. Difícil el séptimo. Peligrosos y ásperos el resto.
Carlos Sulbarán, de rosa y oro (Silencio)
José Antonio Salas, de verde botella y oro (Silencio tras aviso)
Francisco “Chico” Paredes, de verde esmeralda y plata (Saludos)
David Osorio, de lila y azabache (Saludos)
Jesús Guevara, de grana y oro (Saludos tras tres avisos)
Gabriel Vivas, de burdeos y azabache (Oreja y palmas)
Incidencias:
No se guardó un minuto de silencio en memoria del maestro César Faraco fallecido hace pocos días en la ciudad de San Cristóbal.
Triunfador de la temporada de novilladas de la escuela: Carlos Sulbarán.
Triunfador de la cuarta novillada: Gabriel Vivas.
Destacaron con las banderillas Fabián Ramírez y Mauro David Pereira.
Fuente: Víctor “Vitico” Ramírez
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...